Agujeros en el techo. Una familia de mujeres.

Sudamérica, Argentina, Ciudad de Buenos Aires, límite oeste y sur de la capital, barrio de Lugano, una villa miseria, la número 20. Al buscar en el mapa de la ciudad de Buenos Aires la villa no está. Hay un espacio blanco, como si allí estuviera vacío. Sin embargo, fuera de los mapas y las estadísticas viven miles de personas, los villeros, con su propio lenguaje, música, religión, mirada.
Se ganan la vida juntando cartones, mendigando, robando, prostituyéndose, o cobrando planes que da el gobierno para que sobrevivan en la miseria. Algunos logran trabajar, ir a la escuela . Pero para la gran mayoría, la salud, el trabajo y la educación son derechos negados. Son los excluidos que se alimentan en comedores comunitarios que organizan su hambre. Los varones crecen en cárceles donde sistematizan su criminalidad. Las mujeres sangran el llanto de sus hijos y padres y nietos y hermanos y maridos y más hijos. Las drogas son un escape, también el consumo compulsivo de televisores y zapatillas . Se vive el día a día, es muy difícil proyectarse desde la exclusión. El futuro es hoy, la muerte cotidiana, el código la violencia.

En la parte más profunda del pozo que es la villa 20, vive una familia de mujeres. Vinieron escapando del hambre del Chaco, trabajaban desde niñas como esclavas en la cosecha de algodón, sometidas a un padre alcohólico que las golpeaba.
Con algunos años de la escuela primaria se asentaron en la villa. Tuvieron varios maridos y muchas hijas. Las niñas salían a mendigar desde muy chiquitas, sufrieron abusos y humillaciones, a los trece empezaron a cirujear y a los 15 a parir.

Yo las conoci en el 2003, con Fernanda Alvarez realizamos un taller audiovisual para mujeres. El mate engañando al estómago vacío y la cámara protegiéndolas para actuar de sí mismas.
Asi durante dos años se animaron a filmar cortos de ficción en los que representaban sus vidas: “Madres solteras”, “El paco”, “La muerte de Felicitas”, y “el Sueño”.
Durante esos años y hasta el 2006 las fotografié, buscando entender algo, VER. Quizas a través de ellas, verme. Adriana Lestido y mis colegas del taller me acompañaron en ese recorrido.
En el 2006 gané el primer premio en el Movimiento de Documentalistas con el proyecto de filmar un documental allí, con ellas. Asique fui con la cámara de video a convivir el entracasa con estas mujeres que me abrieron sus vidas.
Y realicé mi primer largometraje que se llama “Agujeros en el techo” y que muestra una pequeña, pequeñísima parte de la vida de estas mujeres, que es la misma que la de millones de mujeres, en la villa, en Argentina, en América Latina, en el mundo, injusto.



Malena Bystrowicz, septiembre 2007



“Agujeros en el Techo” participó de:
IX Festival Nacional de Cine y Video Documental en Argentina y ganó el premio al “Mejor documental social”.
VI Festival Internacional de los 3 Continentes en Venezuela.
Contra el Silencio Todas las Voces, en México.
Festival de Cine Pobre, en Cuba.
Muestra Internacional, en Bolivia.

0 comentarios: